Y me siento feliz de estar en una habitación completamente a oscuras, tal vez las paredes tengan mil colores, mil colores nuevos que pueda inventar. Cansado ya estaba de ver sólo paredes blancas, blancas como la ceguera de Saramago. Y sí que la prudencia me permite vivir en este cuarto negro, la prudencia de no inventar colores cuando sabía que todo era blanco, prefiero imaginar cuando el caos es la regla. ¡Maldita armonía! Que sólo permites la existencia de la percepción, que limitas la existencia de las cosas. ¡Armonía loca! Para matar a los pocos cuerdos, y que por fin el mundo sea de los locos Arltianos, de los faltos de ética, de los faltos de moral, que triunfe la ipseidad; la sociedad hace daño, y que el caos de lo oscuro abarque al mundo… Pero que esa oscuridad venga con galletas.domingo, 24 de octubre de 2010
Galletas para todos.
Y me siento feliz de estar en una habitación completamente a oscuras, tal vez las paredes tengan mil colores, mil colores nuevos que pueda inventar. Cansado ya estaba de ver sólo paredes blancas, blancas como la ceguera de Saramago. Y sí que la prudencia me permite vivir en este cuarto negro, la prudencia de no inventar colores cuando sabía que todo era blanco, prefiero imaginar cuando el caos es la regla. ¡Maldita armonía! Que sólo permites la existencia de la percepción, que limitas la existencia de las cosas. ¡Armonía loca! Para matar a los pocos cuerdos, y que por fin el mundo sea de los locos Arltianos, de los faltos de ética, de los faltos de moral, que triunfe la ipseidad; la sociedad hace daño, y que el caos de lo oscuro abarque al mundo… Pero que esa oscuridad venga con galletas.
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